Cuidar La Comunicación, No Es Una Utopía

Cuidar la comunicación, no es una utopía

El verbo comunicar proviene del latín “communicare” (compartir información, impartir, difundir) y éste de “communis” (común, mutuo, participado entre varios), por lo tanto podemos decir que: COMUNICACIÓN=Acción en común.

Ello lleva implícito entonces, que en los distintos grupos de trabajo dirigir y mantener el enfoque hacia una acción en común derivará entonces en un “Bien Común” y por lo tanto en una influencia positiva en la Calidad de Vida Laboral.

El concepto de Calidad de Vida Laboral (CVL) abarca aquellas condiciones relacionadas con el trabajo: horarios, la retribución, el medio ambiente laboral, los beneficios, las posibilidades de carrera profesional, las relaciones humanas, etc, que pueden ser relevantes para la satisfacción, la motivación y el rendimiento en la actividad que se realice.1
Sí, todo eso está muy bien, mucha literatura referida al tema, cualquier búsqueda en medios digitales vuelca en cuestión de segundos cientos de artículos de interés más o menos relevante, que podrían consumir varias horas de nuestro preciado tiempo en leer, integrar y aplicar .
Así que al grano: ¿por qué es importante cuidar la comunicación?, ¿ en qué nos beneficia?, ¿para qué beneficia? ¿cómo podemos hacer?

Independiente del orden de las respuestas, resulta obvia la importancia de una buena comunicación, por ejemplo hacia los pacientes, ¿cuántas veces, nos hemos encontrado situaciones de comunicar , de transmitir una mala noticia? Un diagnóstico, un pronóstico, un tratamiento que no funciona, una evolución que no es la esperada…la cualificación para eso surge muchas veces de nuestro propio hacer y experiencia como seres humanos, como profesionales, y menos desde la formación académica recibida en estos temas y en gestión emocional, así que según el momento, muchas veces en un intento de “salir del paso lo antes posible” fomentamos barreras de comunicación que no hacen más que distanciarnos de esa acción en común y por lo tanto impiden que la información se comparta de manera apropiada.

¿Y con los compañeros?¿ Con los equipos de trabajo? ¿Con jefes? más de lo mismo, convengamos que aprender y conocer herramientas para lograr una buena comunicación favorece el trabajo en equipo, las sinergias, el Ganar-Ganar, y en definitiva una mejoría en el entorno en el que nos desempeñamos, lo que protegerá de consecuencias negativas del stress como el tan conocido Síndrome de Burnout .

Bueno, te preguntarás ¿Y cómo se logra o se mejora una buena comunicación?

Empecemos:

“Las palabras son como los rayos X, si se usan bien atraviesan todo” Aldous Huxley.

Identifica las barreras de una buena comunicación: ( al menos las más frecuentes)
• Chismes: ¿Qué más da lo que hagan los demás? Llevar y traer comentarios de otros genera indudablemente un ambiente tóxico donde se fomentan los juicios, las críticas, y cuál es el resultado? ninguno ¿ en qué cambia la situación estar hablando de los otros, excepto de llenar tu vida con la de ellos?…una pérdida de tiempo.

• Interrupciones: interrumpir es la antítesis de estar presente, estas más pendiente de lo que le vas a responder, para defenderte o justificarte, que de escuchar lo que el otro tiene que decirte, de forma sutil interrumpir da a entender a quien te habla que no se le escucha, y que lo que quiere transmitirte tiene menos valor que aquello que tú quieres decirle. Así que preguntemos ¿a quién le gusta sentirse infravalorado? ¿ acaso no tenemos todos el derecho de expresarnos?…la respuestas son obvias ¿verdad? Haciendo uso de ese derecho de expresarnos , también podemos establecer límites. Pedir de una forma asertiva (ya se mencionará mas adelante ) que no te interrumpan, que te permitan terminar la idea, fomenta un espacio de escucha por parte del otro y de seguridad en ti mismo, y por supuesto haremos lo mismo, cuando los demás nos hablan.

• Juicios: es importante distinguir la diferencia entre “juicio y opinión”. Una opinión es un pensamiento, un concepto que se tiene acerca de algo o alguien enunciado en un determinado momento, pero sin pretensión de ser absoluto, deja espacio a diálogo contemplando la posibilidad de otros puntos de vista. Un juicio , es también un pensamiento pero en cambio se expresa en forma de una afirmación categórica e inmutable, no dejando posibilidad de réplicas. Aunque la diferencia parezca sutil y en algunos casos difícil de establecer, cuando nos comunicamos con los demás establecer juicios, “bloquea” la capacidad de interacción, de diálogo, de intercambio… Puesto que cuando se juzga, se emiten sentencias que no dan lugar a descubrir otras razones, argumentaciones ni opciones.

Y la pregunta es ¿cómo se puede lograr una buena comunicación, si no hay espacio a argumentaciones distintas, opciones distintas y si las personas se sienten etiquetadas, sentenciadas,etc? Difícil ¿verdad?

Y ¿qué pasaría si soltamos los juicios, considerando que todos tienen derecho a expresarse, sin que su opinión implique un agravio a nuestra persona? Recordemos que el auto-juicio también bloquea nuestra forma de expresarnos, proyectarnos y de actuar, así que no te juzgues, será también un gran primer paso para no hacer lo mismo con los demás.

• Queja: ¿Qué es la queja? Según el diccionario: “Resentimiento o disgusto que se tiene por la actuación o el comportamiento de alguien”.“Reclamación o protesta que se hace ante una autoridad a causa de un desacuerdo o inconformidad.”

Bien, aunque a veces necesaria como forma de reclamación o expresar desacuerdo, la queja, reiterada y persistente por todo y todos, no es otra cosa que un “falso sentido del logro” con quejarse solamente, no se alcanzan resultados…y muchas veces se usa como forma de autoengaño y excusa para crear en definitiva ,una falsa implicación en la situación de la cual nos quejamos. Se trata de expresar desacuerdo si procede, y a la vez tomar Acción, y mejorar desde esa acción lo que se pueda.

Y siguiendo con las preguntas ¿A quién le gusta estar en un medio donde hay quejas constantes, pero pocas o ninguna propuesta de resultados? ¿Cómo reaccionamos cuando hay quejas? ¿ Nos sentimos entusiasmados o abrumados? ¿Favorece eso potenciar una acción en común para todos?… la respuesta a esta última es la más fácil: ¡NO!

• Presuposiciones y dogmatismos: Cada uno puede creer que su punto de vista es el más válido y eso te puede funcionar a ti, pero no a otros, anticiparse presuponiendo lo que otros deben decir o pensar de nosotros, afirmar que dirán , o incluso de forma sutil anticiparse a sus opiniones con respecto a algo, genera demostradamente en los demás una incómoda sensación de manipulación para tener que pensar de una determinada manera, lo que determinará una reacción defensiva y protectora que evidentemente afectará el flujo de una buena comunicación.

Bien, identificadas las barreras, ¿y ahora? Simple: primero reconocer importancia de haberlas identificado, ahora corresponde gestionarlas, y gestionar la comunicación desde la Asertividad: entendida como un comportamiento a través del cual se expresan convicciones y derechos de forma congruente , directa y consciente, con la finalidad de comunicar nuestras ideas y sentimientos sin intención de herir ni perjudicar a otros, respetando a la vez sus convicciones.

Algunas Claves para una comunicación Asertiva:
D-Describe de manera clara la situación que te desagrada y te gustaría cambiar (ej: “son las tres de la tarde y no has llegado a tiempo, para que pueda salir en hora”.)
E-Expresa los sentimientos personales en primera persona, evitando acusar a la otra persona (ej: “me siento molesto porque no me siento respetado”).
P-Pide un cambio concreto de conducta y negocia si procede una solución satisfactoria para las partes implicadas. (ej. “me gustaría que si vas a llegar mas tarde, me avisaras con tiempo”).
A-Agradece la atención de la otra persona a tu petición; (ej: “gracias por escucharme “).
Técnica de la pregunta asertiva: Incita a la “crítica” para obtener información para tu explicación (ej: “entiendo que no te gustara como actué en esa situación, pero ¿que fue lo que te molestó exactamente”?)

IMPORTANTE

Sinceridad no es “Sincericidio”, no se trata de espetarle al otro lo que pensamos, sin más, porque no queremos sentirnos débiles, o tenemos rabia y malestar, sino de expresar lo que sea que deseemos, desde un lugar de respeto, empatía y comprensión, también con nosotros mismos, estableciendo límites sanos y flexibles según cada circunstancia para todos.
Una buena comunicación requiere dotes de liderazgo, pero no necesariamente un liderazgo jerárquico, sino uno en el que cada una de las personas que interactúan, tengan la habilidad de responder, gestionar de una forma emocionalmente inteligente y ejecutar, distintos puntos de vista, para el bien de uno mismo y de todos.

1(Revista de Administración Sanitaria Volumen VI. Número 23. Julio/septiembre 2002) Dimensiones y medición de la calidad de vida laboral en profesionales sanitarios Juana Casas*, José Ramón Repullo, Susana Lorenzo, Juán José Cañas

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